
Ciudad de México — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó formalmente a la Secretaría de Gobernación (SEGOB) a abrir una investigación exhaustiva sobre el uso excesivo de la fuerza y presuntos actos de tortura perpetrados por agentes policiales en el estado de Jalisco durante la contención de una protesta ciudadana.
Durante su conferencia matutina realizada en Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo federal reprobó de manera contundente la actuación de los elementos de seguridad locales, subrayando que las corporaciones policiales tienen el deber constitucional de proteger a la ciudadanía y no de vulnerar sus derechos fundamentales.
“No puede permitirse lo que ocurrió en Jalisco. No puede ser que la fuerza del orden torture a ninguna persona y menos en una detención”, aseveró la mandataria federal al enfatizar que la titular de la SEGOB, Rosa Icela Rodríguez, encabezará las diligencias institucionales para deslindar responsabilidades.
El mandato presidencial busca esclarecer la actuación policial en la entidad gobernada por la oposición, abriendo un canal de fiscalización federal frente a denuncias graves que señalan vejaciones, violencia física y violaciones sistemáticas al debido proceso en perjuicio de los detenidos.
Con este posicionamiento, el Gobierno de la República ratifica su política de cero tolerancia frente a la brutalidad policial, asegurando que las indagatorias federales llegarán hasta las últimas consecuencias para castigar a los responsables y garantizar que no haya impunidad en el caso.
