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Ciudad de México .- La política de simplificación de trámites y la transición hacia una economía digitalizada se perfilan como dos ejes clave en la agenda de competitividad del Gobierno Federal. La Presidenta sostuvo que la reducción de la carga tramitológica dentro de la estructura institucional permitirá bajar los costos de transacción para emprendedores y ciudadanos, fortaleciendo el entorno de negocios y cerrando espacios a la discrecionalidad en la atención pública.

Un pilar fundamental de esta estrategia reside en la implementación de la Ley de Economía Digital, medida que plantea acelerar la interoperabilidad de los medios de pago en el mercado nacional. La integración de plataformas tecnológicas y la eliminación de trabas regulatorias buscan incentivar el flujo comercial, incrementar la bancarización y ofrecer alternativas de cobro inmediatas para las micro, pequeñas y medianas empresas en todo el país.

Al abordar el impacto en el consumo diario, la Presidenta resaltó las ventajas de vincular cuentas bancarias al sistema CoDi para realizar compras directas desde teléfonos inteligentes. Este esquema de cobro electrónico libre de comisiones no solo agiliza el intercambio comercial en establecimientos formales e informales, sino que optimiza la liquidez de los comercios al reflejar las ventas de forma instantánea sin intermediarios complejos.

Analistas y representantes del sector económico coinciden en que la apuesta por la desregulación y los pagos electrónicos puede acelerar la productividad del país, alineando a México con las tendencias internacionales en inclusión financiera. Con estas acciones, la administración busca construir un ecosistema digital eficiente que dinamice la economía interna y refuerce la trazabilidad de los recursos en el mercado nacional.


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