
*El alcalde Raúl González Martínez y la presidenta del DIF celebran el egreso de la generación 2026.
Ixhuatlán del Sureste, Veracruz.-Como parte de la visión impulsada por el alcalde Raúl González Martínez y la presidenta del DIF Municipal, Cinthya Celeste Álvarez Ramírez, de fortalecer espacios que contribuyan al desarrollo integral de la niñez, el Centro de Atención Infantil Comunitario (CAIC) celebró el último acto cívico y el tradicional toque de timbre de la generación 2026.
La actividad, realizada este viernes en el domo del plantel, reunió a alumnas y alumnos egresados de tercer grado, docentes y familias, quienes compartieron una jornada llena de alegría, compañerismo y recuerdos que marcarán el cierre de una etapa fundamental en la formación de las niñas y niños.
Encabezados por la directora del CAIC, Juliana Ruiz Martínez, los pequeños protagonizaron momentos de gran significado, entre ellos el intercambio de obsequios entregados por estudiantes de segundo grado, como símbolo de empatía, amistad y gratitud.

Asimismo, los egresados disfrutaron de presentaciones, bailes y actividades recreativas en compañía de sus seres queridos, fortaleciendo los vínculos familiares y dejando huella en la memoria de quienes hoy concluyen el primer escalón de su vida escolar.
Para el Gobierno Municipal y el DIF de Ixhuatlán del Sureste, acompañar el crecimiento de la niñez significa sembrar valores, fortalecer la convivencia y contribuir a la formación de generaciones preparadas para enfrentar nuevos retos con entusiasmo y confianza.
Las autoridades municipales reiteraron su compromiso con la educación inicial, destacando que estos centros formativos son la base para construir una sociedad más justa, equitativa y con un futuro sólido para todos los habitantes de la región.
Durante el emotivo evento, los padres de familia expresaron su profundo agradecimiento al cuerpo docente y al personal administrativo por la paciencia, dedicación y cariño brindados a sus hijos a lo largo de este ciclo escolar que concluye con éxito.

El tradicional toque de timbre resonó en las instalaciones como un emotivo símbolo de despedida, marcando el fin de su estancia en el nivel preescolar y el inicio de un nuevo camino hacia la educación primaria.
Finalmente, la ceremonia concluyó con la entrega de constancias a los graduados y la toma de la fotografía oficial, capturando las sonrisas de una generación que se despide cobijada por el respaldo integral de sus familias y su comunidad.
