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𝗖𝗼𝗮𝘁𝘇𝗮𝗰𝗼𝗮𝗹𝗰𝗼𝘀, 𝗩𝗲𝗿𝗮𝗰𝗿𝘂𝘇—El alcalde, Pedro Miguel Rosaldo García, colocó el dedo en la llaga de una crisis que lleva dos décadas asfixiando al municipio. Durante una asamblea informativa de Morena en el Parque Independencia, el edil no titubeó al señalar con nombre y apellido al responsable del colapso financiero local: el exalcalde Marcelo Montiel Montiel. La acusación es contundente y expone cómo las decisiones de una administración pasada continúan hipotecando el futuro de los habitantes de la ciudad.

El núcleo del problema radica en el esquema de bursatilización municipal aprobado a mediados de la década de los 2000. Rosaldo García desmanteló la narrativa del supuesto bienestar de aquella época al recordar que Montiel y su cabildo firmaron la incorporación de Coatzacoalcos a este mecanismo financiero. Lo que en su momento se vendió como una estrategia de desarrollo e inversión, terminó convirtiéndose en una trampa que inició una caída constante en la economía del ayuntamiento.

El munícipe advirtió sobre la peligrosa dualidad que caracterizó la gestión de Marcelo Montiel. Mientras el exalcalde construía una fachada de cercanía y carisma que le ganó la estima de la población, “entre bambalinas” operaba junto al gobernador de esa época una de las peores deudas históricas de la entidad.

Esta aparente empatía social sirvió como un distractor perfecto para ocultar decisiones que mermarían gravemente los recursos públicos.

El impacto de este acuerdo financiero no fue un hecho aislado, sino una afectación estatal de gran escala. Según las declaraciones del alcalde actual, la estrategia impulsada desde Coatzacoalcos y el gobierno estatal de aquel entonces sentenció a más de 199 municipios

al exilio económico. La bursatilización absorbió de manera sistemática los ingresos que debieron destinarse a obras públicas, servicios y desarrollo social en casi todo el estado.

Hoy en día, las consecuencias de esos compromisos financieros del pasado siguen mermando la capacidad de acción del ayuntamiento actual. Coatzacoalcos se ha ido desgastando poco a poco debido a los compromisos de pago derivados de aquel esquema. La falta de margen maniobra en el presupuesto actual es el resultado directo de una deuda heredada que prioriza el pago a los inversionistas por encima de las necesidades prioritarias de la municipio.

Frente a este escenario adverso, la actual administración de Coatzacoalcos busca marcar un punto de inflexión. Rosaldo García aseguró que la estrategia de la Cuarta Transformación está orientada específicamente a revertir los efectos nocivos de la bursatilización. El objetivo central de su gobierno es rescatar la autonomía y la suficiencia económica de un municipio que fue entregado a los intereses financieros hace veinte años.

En este esfuerzo de rescate, el alcalde destacó el respaldo absoluto de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García. La coordinación entre el ayuntamiento y el gobierno estatal se presenta como la vía fundamental para emprender acciones conjuntas que logren el fortalecimiento financiero. El respaldo de la mandataria estatal es visto como una pieza clave para encontrar los mecanismos legales y económicos que liberen los recursos retenidos.

Rosaldo García enfatizó que este proceso de recuperación no debe interpretarse como una simple disputa por el control político de Coatzacoalcos. El edil manifestó de manera tajante: “No es una lucha de poder; estamos peleando por el destino de la ciudad”. Con esta afirmación, el presidente municipal buscó elevar la discusión hacia un compromiso social por el bienestar y el patrimonio financiero no sólo de Coatzacoalcos, sino de los 199 municipios afectados.

El marco de estas declaraciones, una asamblea partidista con militantes y simpatizantes de Morena, sirvió también para unificar la narrativa interna de la organización. Representantes del Instituto de Formación Política y enlaces distritales aprovecharon el espacio para hacer un llamado a la militancia. La consigna general fue involucrar a jóvenes y adultos en la defensa de los principios del movimiento mediante el análisis crítico ante la información circulante.

La denuncia pública efectuada por Pedro Miguel Rosaldo García reaviva de forma inevitable el debate sobre la rendición de cuentas en Veracruz. Al señalar directamente a la gestión de Marcelo Montiel, el panorama político local se reconfigura para consolidar a Coatzacoalcos como un bastión de Morena de cara a los próximos años. El destino económico de la ciudad se encuentra ahora en medio de una batalla por sacudirse los errores de un pasado financiero que se niega a quedar en el olvido.


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